Los permisos de quema del SPLIF son autorizaciones obligatorias para realizar quemas controladas de restos vegetales, como ramas, hojas o residuos de poda.
Este permiso no es un trámite más: es una medida de prevención. Permite reducir el material combustible acumulado y, al mismo tiempo, asegura que la quema se realice en condiciones controladas, minimizando el riesgo de incendios forestales.
Las quemas solo se habilitan en determinadas épocas del año y bajo condiciones específicas: clima adecuado, poco viento, horarios definidos y con la persona responsable presente durante toda la actividad. Además, el permiso establece pautas claras sobre cómo preparar el lugar y qué medidas tomar antes, durante y después de la quema.
Gestionarlo es simple y forma parte de una práctica responsable. Ayuda a cuidar tu entorno, a prevenir emergencias y a proteger los recursos naturales de la provincia.
A continuación, podés elegir tu localidad para solicitar el permiso de quema.